¿Se acabó el desabastecimiento de alimentos en Venezuela?

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Partiendo siempre de que el Poder de las Naciones está conformado por diferentes factores como el geográfico, el autoabastecimiento de alimentos, los recursos naturales, la producción industrial, así como la infraestructura militar, el tamaño y calidad de la población, el carácter, la moral nacional y la calidad de gobierno; en resumen todos los factores o componentes tangibles e intangibles, públicos y privados, que permitan dar a una nación proyección de poder, o más quantum de poder con respecto a otra nación[1], sostenemos que el tema de los alimentos en Venezuela, debe ser considerado altamente estratégico, que evite entre otras cosas, la reproducción de períodos de desabastecimiento de alimentos, inducidos o no en el país, que al final terminan afectando severamente a la población.

En segundo lugar, ante el hostigamiento a través de las sanciones, bloqueo económico, financiero y embargo contra Venezuela, la reacción debe ser un paso adelante, avanzar para alcanzar objetivos de importancia estratégica como la autosuficiencia alimentaria, y más allá, alcanzar la estructuración de un sistema agroalimentario robusto, menos dependiente de la extranjerización. En líneas generales, que rompa el ciclo de la oligopolización y la transnacionalización[2] en el sector de los alimentos.

En este sentido, pareciera contradictorio en el tema agroalimentario venezolano, la disminución planificada de la producción primaria nacional para el año 2019, en tanto, significa un retroceso en la constitución de ese factor y por ende del poder nacional, siendo válido volver a mencionar que las grandes potencias, han considerado el tema de los alimentos cuestión vital para sus naciones.

En el caso de Gran Bretaña, durante las guerras mundiales, sufrió el bloqueo de sus suministros de alimentos por parte de Alemania, cuando su importación “representaba más del 60 % de la dieta nacional”, por lo que asumió a “los alimentos como un insumo vital para ganar la guerra y a como dé lugar lograr la autosuficiencia alimentaria”; y en el caso de EEUU, en los años 40 durante la II Guerra Mundial, creó un comité que estudiara “los hábitos alimentarios de su población”, para la integración como mano de obra a la industria militar y el envío como tropas al frente de batalla. Para EEUU la producción de alimentos está situada en el conjunto de políticas estratégicas de seguridad nacional a través de su “poderoso lobby” empresarial llevando adelante su política exterior “food power” que no es más, que una forma de proyección de poder desplegada a partir de ese año[3].

Por lo tanto, “los medios para lograr la autosuficiencia alimentaria no son una cuestión humanitaria, sino que son un asunto de guerra”[4] entonces, si se está ante una intervención militar, hay que prepararse para la guerra, y esto implica que la producción primaria nacional de alimentos, es un asunto de guerra, con el fin de lograr que toda la población esté bien alimentada, esto quiere decir, que todas las personas tengan en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes cantidades de alimentos, para satisfacer las necesidades de energía y llevar una vida activa y saludable en forma continua y sostenible[5].

En la actualidad, en Venezuela, la mayor limitante para la disponibilidad y acceso a los alimentos, ha ido mutando, posicionándose en el pedestal meramente de poder adquisitivo, mediante una superación aparente de la situación de desabastecimiento intermitente de los productos básicos, así como el acaparamiento desmedido, al que fue sometido la población venezolana, primeramente por parte del empresariado nacional oligopolizado transnacionalizado y transnacionales, iniciado en una confrontación directa con el gobierno a partir de la aplicación de la Ley de Precios Justos y que fue profundizándose a raíz de la crisis generada por la caída en picada de los precios de los hidrocarburos a partir del 2014, para lo cual evidentemente no se estaba preparado, exacerbándose las vulnerabilidades, que EEUU y la Unión Europea, en estas condiciones aprovechan para intentar acabar con el Estado – Nación, expresándose en las acciones unilaterales que se ejercen sobre Venezuela, para ahogar su economía y mantener permanentemente la desestabilización política que haga colapsar más allá del gobierno, a la Nación.

En este orden de ideas, se manifiesta en los actuales momentos, la percepción de superación del problema de escasez y acaparamiento, con un nuevo componente, relacionado a precios. Si antes, la limitación para acceder a los alimentos de la canasta básica, era física, justificada por el sector agroalimentario, en la baja considerable de la producción, así como las limitantes para cumplimentar las importaciones necesarias, actualmente la limitación es económica, no existen regulaciones, ni precios justos, lo que al parecer hace fluir la oferta y demanda, pero limita el acceso de los alimentos a buena parte de la población, que hasta la fecha alcanza a 6,8 millones personas[6] en estado de inseguridad alimentaria.

Es en este punto, que en Venezuela los alimentos, se han convertido en una munición de guerra; con su utilización se pretende hacer colapsar al gobierno impidiéndole la ejecución de programas alimentarios, aunque cause mayor sufrimiento a la población asistida con éstos, o a través de constantes Fake News relacionadas al tema, sirviendo la mesa para instalar en el mundo, la necesidad de la intervención militar por parte de EEUU, con fines humanitarios; apoyados por un sector político interno antinacional, que constantemente solicita más sanciones, bloqueos y auspicia la incautación de activos estratégicos de la República, en la cual se encuentran inmersos, actores del sistema agroalimentario venezolano.

A todas estas, quizás una planificación hecha en base a la disminución de las condiciones materiales, en el marco del fuerte bloqueo que sufre el país, es lo que lleva a disminuir a 13.540.000 toneladas de alimentos, la meta planificada de la producción primaria del año 2019[7], de las cuales se han producido 8.104.926 toneladas[8] a la fecha, entre los diversos rubros. Sin embargo, es una reducción considerable en comparación con el año 2015 (alrededor de -25 %), tomando en cuenta que en este tiempo, comenzaba a sentirse los embates de la situación económica, y más incomprensible es aún, si en el 2018 con todo el arrecio del asedio a la Nación, la producción nacional cerró en 17.507.314 toneladas[9], o sea, 23 % superior a lo que se espera y planificó para este año (ver imagen 1)

Imagen 1. Producción primaria de alimentos en Venezuela (t) (2008 – 2019)

Este dato no tendría ninguna relevancia, si durante estos años, no se atravesara por períodos de desabastecimiento, acaparamiento y alta inflación,  “justificada” constantemente por una supuesta merma “drástica” de la producción nacional y falta de la importación requerida de alimentos o materia prima, como ya mencionamos; sin embargo, resalta a la vista, que justo en este año, en la cual la producción nacional primaria de alimentos será y está por debajo de los promedios de años anteriores, inferior incluso a índices del período 2015 – 2018, no exista en estos momentos en Venezuela, ni desabastecimiento, ni acaparamiento; y la disponibilidad de alimentos, esté limitada por el aspecto económico, particularmente por la disminución del poder adquisitivo, en comparación  a la liberación de los precios, que hace fluir ahora sí, el abastecimiento, pero que impide el acceso oportuno de alimentos a amplios sectores de la población venezolana, en pocas palabras “ahorita, comida hay demás, lo que no hay es plata”, evidenciándose la constante manipulación de los sectores empresariales y de las grandes asociaciones de productores, entre los que se encuentran los oligopolios nacionales trasnacionalizados y transnacionales, jugando constantemente al desabastecimiento, como forma de presión política, que les permita garantizar como ahora, su único fin, una maximización de ganancias cada vez mayor.

Por estas y otras razones, en Venezuela es una obligación lograr la seguridad y la soberanía alimentaria, que permita que los alimentos lleguen a toda la población, pues son los alimentos también una inversión social, vitales para la existencia de la población y por tanto, la que garantiza la existencia del Estado.


[1] (Sánchez, Sistema agroalimentario venezolano, componente del poder nacional, 2016) Buenos Aires, Argentina: Instituto de Enseñanza Superior del Ejército.

[2] (Sánchez, Venezuela en la geopolítica de los alimentos. El ciclo de la oligopolización y transnacionalización de la industria, 2019) Recuperado el 21 de 06 de 2019, de ALIMENTOS Y PODER: https://csanchezyg.com/2019/06/05/venezuela-en-la-geopolitica-de-los-alimentos/

[3] (Sánchez, Chávez y sus opciones sobre la mesa, 2019) Recuperado el 04 de 05 de 2019, de ALIMENTOS Y PODER: csanchezyg.wordpress.com/2019/04/28/chavez-y-sus-opciones-sobre-la-mesa/

[4] (Sánchez, Chávez y sus opciones sobre la mesa, 2019)

[5] (Sánchez, Sistema agroalimentario venezolano, componente del poder nacional, 2016)

[6] (FAO, 2019). Panorana de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo. Protegerse frente a la desaceleración y el debilitamiento de la economía. Recuperado el 18 de 07 de 2019, de http://www.fao.org/3/ca5162es/ca5162es.pdf

[7] (Prensa MinAgricultura, 08)(18 de 08). De 1260 millones de dólares destinados a la agricultura sólo se ha utilizado 110 millones. Recuperado el 21 de 08 de 2019, de 2019: http://prensamat.blogspot.com/2019/08/castro-soteldo-de-1260-millones-de.html. Fueron aprobados 1.260 millones de dólares para la producción de 13.540.000 toneladas de alimentos en 2019, de los cuales, se han podido ejecutar por el bloqueo económico sólo 110 millones de dólares y una producción de 8.104.926 toneladas de alimentos, a la fecha; igual al monto ejecutado (110.300.233 dólares), según el Ministro de Agricultura y Tierras Productivas Wilmar Castro Soteldo, durante todo el 2018, para la producción de 17.517.514 toneladas, 23 % más que la planificación de este año.

[8] (Prensa MinAgricultura, 2019). (18 de 08 de 2019). “Pese al bloqueo se han producido más de 8 toneladas de alimentos en el país”. Recuperado el 21 de 08 de 2019, de http://prensamat.blogspot.com/2019/08/pese-al-bloqueo-se-han-producido-mas-de.html

[9] (Prensa MinAgricultura, 2019). (13 de 04 de 2019). Cultivando Patria N° 122. Recuperado el 18 de 08 de 2019, de https://www.youtube.com/watch?v=6Cg0RlbqcUo&list=PLzDCh5dJKIAkf0Xz1p6wTQCNcUy7v6aZ6&index=4&t=0s

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