Mar de Leva – Con verdad y política

0

(Por Farruco Sesto)

Para el militante de izquierda existe un principio rector imprescindible: el de la verdad contra la mentira.

Y con el de la verdad, el del valor de la palabra que la expresa, como algo sagrado.

Así mismo el de la coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace, en función de unos principios tales como, justamente, el que estamos comentando. 

Porque tampoco el autoengaño tiene sentido.

Viene siendo un tema de honestidad intelectual con uno mismo, con nuestros camaradas y con el pueblo al que uno se debe.

Pues la mentira no se lleva bien con la política de quienes se afilian a la causa humana.

 Esto ha sido importante en todo tiempo, lugar y condición.

Bolívar se lo escribió a Sucre el 26 de abril de 1925: “mi designio es hablar con verdad y política a todo el mundo”. 

“La verdad, la verdad, aferrarse a la verdad”, decía Chávez en el lanzamiento de Telesur. (24.7.05)

“Es no mentir jamás ni violar principios éticos”. Lo expresaba Fidel, como código de conducta, en su célebre definición de revolución. 

Y es que la mentira no debe, ni puede, funcionar como soporte de un proyecto revolucionario. Ni ocupar papel alguno en su construcción, ni ser utilizada como instrumento en ningún caso. Porque con la falsedad se devalúa la palabra que es, sí, una herramienta de transformación indispensable. Y la palabra invalidada, produce un daño terrible en las relaciones. 

No es un problema individual de lo que se trata. Que cada quien cargue con sus debilidades como pueda. Allá con su mentira personal quien no la logre superar como defecto. 

Sino que es una cuestión de confianza entre unos y otros, entre todas y todos. La confianza necesaria para participar juntos en la aventura de cambiar el mundo. El basamento imprescindible de la unidad política. Que no es poca cosa. 

La condición obligatoria, si a ver vamos, para prefigurar entre nosotros unas relaciones humanas dignas de ese nombre, establecidas con base a la justicia, a la igualdad, a la belleza y, por supuesto, también a la verdad. 
En eso estamos y lo hacemos bien. 

Mientras que la derecha en Venezuela, mentirosa como es, y a la que nada de esto le interesa, va de capa caída en su propio proyecto restaurador.

Deja un comentario